HISTORIA

Donde la Tierra da Vida al Tequila

En el corazón de los Altos de Jalisco, en el municipio de Arandas, nace Real de México, una marca que se ha consolidado como un símbolo de la tradición y la autenticidad del tequila mexicano. Su historia comienza con la visión de su fundador, un agavero de corazón, cuya vida ha estado íntimamente ligada a la tierra y al cultivo del agave azul, planta emblemática que representa el alma de toda una región.

Con el paso de los años, esta conexión profunda con la tierra y el conocimiento transmitido de generación en generación dieron vida a un tequila que honra sus raíces. Real de México no solo es una bebida, es el reflejo de un legado familiar, de un proceso artesanal meticuloso y de un profundo respeto por la cultura tequilera.

Cada gota es testimonio de la pasión, del esfuerzo y del orgullo de una comunidad que ha hecho del agave su forma de vida. Aquí, donde el sol madura los campos y la tierra guarda el carácter del Altiplano, nace un tequila que honra su nombre: real, auténtico y mexicano.

Descubre la Esencia de Real de México

Sumérgete en nuestra historia y tradición a través de este breve recorrido por el alma de nuestro tequila.

El origen de nuestro sabor

Desde los primeros años de trabajo en los campos de agave, el amor por esta planta se transformó en pasión. El agave azul, que crece lentamente bajo el sol de las tierras arandenses, cultivó a lo largo del tiempo una relación especial con los productores. El agave, más que un simple recurso, se convirtió en una herencia viviente, transmitida de generación en generación.

El tequila es elaborado con agave maduro, cultivado en la zona de los altos de Jalisco. Esta zona se caracteriza, por tener suelos ricos en minerales y temperaturas frescas, relacionado con noches frías que permiten que el agave pueda tomar dióxido de carbono y almacenar carbohidratos, a su vez cuenta con suelos fértiles, rojos y cafés profundos, que pueden acumular humedad, todo esto beneficiando la planta logrando soportar periodos altos de sequía, por lo tanto, los tequilas elaborados en estas tierras son más dulces y de sabor tropical.

Más que una marca, una declaración de valores reales

Real de México honra los principios que han dado forma al alma tequilera de nuestro país, guiando cada paso del proceso con respeto, tradición y orgullo por nuestras raíces.

Autenticidad

Valoramos nuestras raíces y expresamos con orgullo lo que somos, sin imitaciones.​

Trabajo Honesto

Cada botella representa el esfuerzo genuino de quienes cultivan, cuidan y producen con pasión.

Conexión con la tierra

Nuestra relación con el agave y la tierra es sagrada; respetamos sus tiempos y ciclos naturales.

Tradición

Honramos el legado que nos ha sido transmitido por generaciones, manteniendo vivas las prácticas ancestrales.

Compromiso

Cada paso del proceso es cuidado con precisión para ofrecer un tequila excepcional y auténtico.

Proceso de producción Cultivo del Agave Azul Todo comienza en los campos de Jalisco, donde el Agave Tequilana Weber variedad Azul se cultiva durante 6 a 8 años. En este tiempo, la planta desarrolla su corazón o piña, acumulando los azúcares naturales que darán origen al tequila. El respeto por la tierra es el primer paso hacia la autenticidad. CALIDAD Jima JIMA Proceso de producción Una vez madura, el jimador corta las hojas (pencas) del agave con la tradicional coa de acero, dejando al descubierto la piña. Este proceso manual requiere precisión, experiencia y un profundo conocimiento de la planta. El trabajo honesto de manos expertas que mantienen viva la tradición. CULTIVO COCCIÓN Proceso de producción Las piñas se cuecen lentamente en hornos de mampostería o autoclaves para convertir sus almidones en azúcares fermentables. Este paso define parte del perfil aromático y sabor dulce del tequila. Cocción El fuego revela la dulzura natural del agave. JIMA MOLIENDA Proceso de producción Una vez cocido, el agave se tritura para extraer su jugo —conocido como mosto fresco—. Tradicionalmente se realiza con tahona de piedra o molinos mecánicos. Este líquido contiene los azúcares que serán fermentados. MOLIENDA Del corazón del agave nace la esencia líquida del tequila. COCCIÓN FERMENTACIÓN Proceso de producción El mosto se coloca en tinas de madera o acero inoxidable, donde las levaduras naturales transforman los azúcares en alcohol. Este proceso dura varios días y es clave para definir los aromas y notas del producto final. Paciencia y tiempo: los secretos de una fermentación auténtica. FERMENTACIÓN MOLIENDA DESTILACIÓN Proceso de producción El líquido fermentado pasa por dos destilaciones en alambiques de cobre o acero inoxidable.
La primera destilación (ordinario) elimina impurezas.
La segunda destilación (rectificación) da pureza, claridad y el carácter del tequila.
Donde la ciencia y la tradición se encuentran. FERMENTACIÓN DESTILACIÓN MADURACIÓN
Proceso de producción El tequila se guarda en barricas de roble blanco durante meses o años, adquiriendo color ámbar, notas de madera, vainilla y especias.
Blanco: sin añejamiento, puro y brillante.
Reposado: de 2 a 12 meses en barrica.
Añejo: de 1 a 3 años.
Extra Añejo: más de 3 años.
Cada día en barrica es una historia que se escribe con tiempo DESTILACIÓN FILTRADO MADURACIÓN
Proceso de producción Finalmente, el tequila se filtra, ajusta y embotella con precisión para garantizar su calidad. Cada botella de Téquila Real de México se revisa cuidadosamente antes de salir al mercado. Compromiso con la excelencia en cada detalle. MADURACIÓN CALIDAD FILTRADO Proceso de producción Cada lote se somete a pruebas sensoriales y físico-químicas bajo la Norma Oficial Mexicana (NOM-006-SCFI), asegurando su autenticidad como 100% agave. Compromiso con la excelencia en cada detalle. FILTRADO CULTIVO CALIDAD

Elaborado con los mejores agaves y mediante un proceso meticuloso, nuestro tequila es un homenaje a la dedicación y al arte ancestral.

Desde el campo hasta la botella, nuestra misión es ofrecer el mejor tequila.